
Cada verano abre las puertas a la realización de mega eventos en espacios al aire libre, provocando un impacto importante con la consecuente generación de basura.
Lo destacable es que la apuesta por el reciclaje y reducir la huella que generan las aglomeraciones de público en el medio ambiente, pareciera marcar una tendencia que llegó para quedarse.
El verano ofrece una amplia gama de eventos al aire libre para quienes desean disfrutar de un panorama entretenido en la ciudad. Festivales de teatro, ciclos de cine y talleres artísticos, son algunas de las actividades que se desarrollan. Pero éstas, inevitablemente, se traducen en la intervención de espacios abiertos, generando residuos sobre los cuales se debe planificar una gestión de retiro.










