15 de enero de 2014

Las zonas verdes son buenas para la salud y la ciencia lo está demostrando

Este artículo forma parte del monográfico “Naturaleza y salud infantil” que trata de dar una visión completa y 360º sobre el beneficio del contacto con la naturaleza en la salud infantil. En esta entrega, Anna Boluda entrevista a Mark Nieuwenhuijsen, coordinador del estudio europeo PHENOTYPE, centrado en estudiar los beneficios que tienen las zonas verdes en la salud y que ya está dando sus primeros resultados.
Mark Nieuwenhuijsen
Mark Nieuwenhuijsen
Mark Nieuwenhuijsen es un profesor e investigador del CREAL (Centro de investigación en epidemiología ambiental) y el coordinador del estudio europeo PHENOTYPE, centrado en comprobar los beneficios que tienen las zonas verdes en la salud humana, tanto de niños como de adultos.
Los resultados definitivos estarán disponibles de aquí a un año, pero ya hay algunas conclusiones parciales que muestran que las personas que viven cerca de parques, playas y espacios naturales enferman menos y mueren más tarde.
Hemos hablado con él para saber más sobre el estudio PHENOTYPE.

Qué es PHENOTYPE?
PHENOTYPE es un gran estudio financiado por la Unión Europea durante cuatro años. La idea principal es investigar la relación entre las zonas verdes y la salud. Ya hay unos cuantos estudios previos que muestran efectos positivos en las personas que viven cerca de zonas verdes: parece que viven más y son menos obesos, por ejemplo. Algunos estudios recientes y más pequeños indican también que duermen mejor y que se reduce el índice de violencia. La mayoría de estos estudios se han hecho en la Europa noroccidental y en los Estados Unidos.
PHENOTYPE se centra en las razones que hay detrás de estos efectos, en entender por qué ocurren. Y además incluye diferentes partes de Europa. Se lleva a cabo en cuatro países: España, Holanda, Inglaterra y Lituania.
El objetivo principal del Proyecto Phenotype es investigar la relación entre las zonas verdes y la salud
El objetivo principal del Proyecto Phenotype es investigar la relación entre las zonas verdes y la salud
¿Qué efectos sobre la salud se estudian en PHENOTYPE?
Estamos investigando varios efectos que pueden tener influencia en la relación de beneficio entre las zonas verdes y la salud y queremos probar si efectivamente influyen o no. Se ha sugerido que las personas que viven cerca de zonas verdes realizan más actividad físicay esto ciertamente tiene efectos beneficiosos en la salud. El segundo efecto se basa en el hecho de que vivir cerca de zonas verdes parece proporcionar algún tipo de reparación cuando las personas están cansadas: se recuperan más rápidamente y vuelven a sentirse llenos de energía. Y esto está relacionado con la salud mental, sufren menos estrés. El tercer efecto es que vivir cerca de zonas verdes hace más fácil a la gente relacionarse con otras personas, hay más contacto social, y esto también es importante para la salud. Ahora estamos entrevistando a mil personas en cada uno de los cuatro países para intentar analizar estos tres efectos.
Hay un cuarto efecto que no estamos investigando en este estudio: el hecho de que donde hay más zonas verdes, hay menos contaminación atmosférica y las temperaturas son más bajas, y esto también tiene efectos sobre la salud.
Además, estamos usando cohortes ya existentes, es decir, datos de otros estudios con muchísima información sobre mortalidad, asma, salud mental, obesidad, estrés o peso al nacer, por ejemplo. E intentamos ver si hay diferencias en estos aspectos en función de si viven o no cerca de zonas verdes.
Por último hay una parte del estudio en que llevamos a un grupo de personas a una zona verde y examinamos cómo responden. Por ejemplo, aquí en Barcelona llevamos a un grupo de personas que están un poco estresadas a una zona verde durante todo un día y después, otro día, a un área urbana. Y medimos los niveles de estrés, la función pulmonar y toda una serie de parámetros para ver cómo reaccionan durante ese día.
Así pues, estamos elaborando una base de datos enorme que nos ayudará a entender los efectos de las zonas verdes en la salud.
Interconexiones entre la exposición al medio ambiente natural y una mejor salud y bienestar de las personas
¿A qué resultados han llegado hasta ahora?
Hemos estudiado la relación entre las zonas verdes y el peso de los bebés al nacer y ya hemos visto que los bebés de mujeres embarazadas que viven cerca de zonas verdes tienen un peso al nacer ligeramente más alto, lo que es bueno para ellos. También nos hemos fijado en los índices de hiperactividad y problemas conductuales en niños y hemos comprobado que decrecen o presentan menos síntomas en quienes viven cerca de zonas verdes. También es menor el riesgo de sufrir asma u obesidad en niños. Y en los adultos hay menos riesgo de sufrir problemas cardiovasculares.
Estos son sólo resultados parciales, las conclusiones globales esperamos tenerlas disponibles de aquí a un año.
¿Qué tipo de zonas verdes consideran en el estudio?
Una parte importante del estudio será ver qué zonas verdes o espacios naturales tienen mejores resultados: los parques grandes, los jardines pequeños, las zonas azules como por ejemplo los márgenes de los ríos o las playas e incluso el arbolado de las calles.
También queremos ver como tienen que ser estas áreas para resultar positivas para la salud: si tienen que ser seguras, accesibles, bonitas de contemplar o sin basura… Todos estos factores son importantes y, sobre todo para los niños, las zonas verdes tienen que tener una función: un área de juegos o un campo donde puedan chutar una pelota… Estamos estudiando todos estos aspectos.
Área verde urbana
Área verde urbana. Foto: Otro mundo es posible
¿Qué recomendaría a las familias que viven en ciudades tan compactas como Barcelona, donde no hay muchas zonas verdes?
Honestamente, Barcelona es una de las ciudades menos verdes. El índice de metros cuadrados de parques por habitante está muy por debajo del recomendado. Se supone que mejorará con el nuevo plan verde de aquí a 2020, pero mientras tanto yo recomendaría llevar a menudo a los niños y niñas a zonas verdes o espacios naturales. Los niños necesitan estar en contacto con la naturaleza. Es siempre mucho más sano correr arriba y abajo en un parque que sentarse en el sofá con un videojuego. Necesitan actividad física.
¿Qué influencia espera que tengan los resultados de PHENOTYPE?
Lo que esperamos es conseguir resultados que sean útiles para los urbanistas, porque la única manera que tenemos de conseguir cambios es que ellos hagan algo. Y los urbanistas normalmente no tienen en cuenta la salud. Estamos intentando poder presentar algunos de los resultados de nuestro estudio en una versión que se pueda traducir fácilmente a nuevas medidas, que puedan servir a quienes diseñan las políticas.
Y también organizamos jornadas y conferencias donde reunimos a científicos, responsables de políticas públicas y urbanistas para que todos podamos conocer la perspectiva de los otros.
Un estudio reciente publicado  en The Lancet, en el cual también ha participado usted, afirma que la contaminación atmosférica mata incluso a niveles inferiores a los que marca la Unión Europea. ¿Tenemos que pensar pues que las políticas actuales son insuficientes?
Acabamos de concluir un gran estudio europeo denominado ESCAPE, que contiene datos de 40 áreas diferentes de todo el continente y cómo se relacionan con la mortalidad, el cáncer de pulmón, el asma, los problemas cardiovasculares, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica… Y hemos visto que hay efectos sobre algunos de estos aspectos de la salud incluso por debajo de las directrices europeas actuales. Sobre todo nos hemos fijado en las partículas finas con un diámetro de menos de 2.5 micrómetros (PM2.5) por debajo del límite vigente ahora mismo de 25 µg/m3, y el hecho es que parece que este no es un nivel seguro como se había dicho.
El contaminante más importante en Europa son los coches.
El contaminante más importante en Europa son los coches. Foto: ESCAPE Project
También sabemos que la salud ha tenido cierta influencia a la hora de marcar estas directrices, pero no mucha en realidad. Y hay intereses económicos que impiden reducir los niveles tanto como se podría, o que hacen afirmar que es demasiado caro reducirlos por debajo de como están ahora. Tengo la esperanza que estos niveles se revisarán a la baja en el futuro. Y sabemos que el contaminante más importante en Europa son los coches. Hay que encontrar la manera de hacer coches más limpios, e intentar que la gente use el transporte público y el transporte activo: andar e ir en bicicleta.
Esto se aplica a los niños también. Hicieron un estudio en Barcelona y vimos que alrededor del 40% de los niños van a la escuela en coche. Y es una verdadera lástima. Esto nos lleva de nuevo a pensar que tenemos que cambiar las ciudades, hacerlas más seguras para peatones y ciclistas, y mejorar el transporte público. Conseguir que la gente deje el coche reduce la contaminación y al mismo tiempo mejora su salud. Todo el mundo sale ganando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada