7 de agosto de 2014

Andreas Fath el profesor loco que nada por el Rin


  • En un mes y 24 etapas, el académico espera recolectar muestras del río y además lograr fondos para sus investigaciones
  • El proyecto ¨Rheines Wasser¨, es un todo en uno: deporte extremo, experimentos científicos y campaña por el ambiente

imagen de instagram: rheineswasser

¨Sí, puede que esté un poco loco¨, dice el profesor Andreas Fath, de la Universidad de Furtwangen, cuando le preguntan si no le parece riesgosa su aventura de nadar por el río Rin en su proyecto de recolección de fondos para investigar el estado actual de estas aguas. Esta vía fluvial es la más utilizada de la Unión Europea, tiene una longitud de 1.320 km y es navegable en un tramo de 883 km entre Basilea (Suiza) y su delta en el mar del Norte. Tiene un alto tráfico y su cuenca es una de las más densamente pobladas e intensamente industrializadas del mundo.

Fath, profesor de Química Analítica especializado en Ingeniería Ecológica, se propuso para este verano recorrer a nado el río Rin, algo que sólo ha logrado el alemán Klaus Pechstein en 1969. Son dos sus motivaciones, el reto como nadador y el estudio de la calidad del agua. Como deportista, goza de una amplia carrera desde la década del ochenta y ha estado entrenando desde el año pasado para completar el recorrido. Como científico, está interesado en saber cuál es la calidad del agua del famoso río, para lo cual tomará muestras durante las etapas de estudio. El evento también apunta a elevar el interés de la opinión pública y la toma de conciencia sobre la importancia del agua como recurso y la necesidad de protegerla.

La idea está respaldada por varios grupos, entre ellos un grupo científico de estudiantes de la Universidad de Furtwangen y colegas del Centro de Tecnología del Agua en Karlsruhe, el Instituto Alfred Wegener en Helgoland, la Universidad de Bayreuth, el instituto suizo de investigación de aguas EAWAG y el centro holandés de excelencia para la tecnología sostenible del agua Wetsus. Las muestras de agua tomadas durante el mes de agosto se evaluarán para constatar la presencia de químicos, hormonas, antidepresivos, antibióticos, analgésicos, drogas, agentes patógenos y otras sustancias. También se medirá la velocidad de la corriente, valores de pH, la conductividad y la temperature del agua. “Esperamos lograr una buena cantidad de datos novedosos¨, ha comentado Fath, “como por ejemplo, la contaminación por microplásticos en el Rin desde su origen a su desembocadura, pero mi meta real, es desarrollar sistemas y procesos que puedan remover dichas sustancias incluso antes de que lleguen al agua¨. Ya la primera muestra se recolectó a finales de julio en el Lago Toma, considerado como el origen del río. Para esa fecha la temperatura estaba a 7 grados centígrados pero no fue obstáculo para el investigador quien dijo que ¨al menos no había hielo¨.

Además de datos, el proyecto espera recaudar donaciones que sirvan para comprar equipos de análisis que la universidad no puede adquirir. Los primeros resultados se presentarán en las diferentes etapas pero en profundidad serán publicados en el “7th Hansgrohe Water Symposium”, que será desplegado por el principal patrocinante Hansgrohe SE, en noviembre de este año en Schiltach, en Alemania.

Los avances de este proyecto se pueden ver en www.rheines-wasser.eu (en alemán e inglés), también en el blog y la cuenta de twittter “Rheines Wasser”. “Esperamos que la gente se interese y nos apoye en este proyecto a lo largo del Rin. Nos alegraría ver a muchos en las paradas,” comenta Andreas Fath. Pero advierte que no espera tener a nadie acompañándolo a nado porque la corriente del río es muy poderosa y extremadamente peligrosa incluso para nadadores experimentados. Sin duda otro elemento más que le imprime curiosidad a esta singular cruzada.

@ideagenial

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