19 de enero de 2014

El gas metano: riesgo para la salud humana y el medio ambiente

Tercer artículo del monográfico “Contaminantes y salud”, una serie que aborda de forma focalizada y a la vez desde diferentes prismas los efectos de los principales contaminantes en nuestra salud. En esta ocasión, Rocío Román, miembro de la Cátedra de Economía de la Energía y del Medio Ambiente de la Universidad de Sevilla y colaboradora del Equipo Inspira, escribe sobre el riesgo que suponen las emisiones de gas metano, el segundo componente responsable del cambio climático, por detrás del dióxido de carbono.
Emisión de metano en Alaska. Foto: National Geographic
Emisión de metano en Alaska. Foto: National Geographic
La inhalación prolongada de gas metano puede provocar asfixia al reducir el contenido de oxígeno en el aire, dando lugar a la pérdida de conocimiento e incluso la muerte.

Los ciudadanos de a pie no estamos expuestos normalmente a las emisiones de gas metano hasta el punto de que su inhalación nos perjudique. Sin embargo, las fugas de dicho gas en las minas de carbón son las causantes de numerosas muertes que todavía hoy no hemos sido capaces de controlar totalmente.
Asimismo, el metano se trata de una sustancia extremadamente inflamable y al contacto con el aire resulta explosivo, llegando a producir incendios si existen focos de calentamiento.
¿Dónde se emite?
En las minas de carbón la presencia de gas metano tiene un doble riesgo, por una parte, que se absorba por inhalación y, por otra parte, que la mezcla de metano y aire puede ser explosiva bajo ciertas condiciones, poniendo en riesgo a los mineros. Sin embargo, el gas metano no sólo aparece vinculado a la extracción de combustibles fósiles como el carbón, sino que también aparece en altas concentraciones en los vertederos, pantanos y en los procesos de digestión y defecación de animales.
El análisis de las emisiones de metano por sectores muestra que éstas se concentran esencialmente en el sector agricultura, ganadería, minería, gas y electricidad y servicios comunitarios y sociales (vertederos).
¿Está regulado en la UE?
El control de las emisiones de metano forma parte de la estrategia europea de lucha contra los efectos del cambio climático, dado que es el segundo componente responsable del calentamiento global, tras el dióxido de carbono. Por este motivo, la reducción de emisiones de metano se incluye entre los compromisos adoptados dentro de la Estrategia Europea 20 que consiste en reducir las emisiones de los gases de efecto invernadero un 20% respecto a los niveles de 1990.
Los vertederos son lugares de concentración de gas metano
Los vertederos son lugares de concentración de gas metano
Asimismo, el metano es uno de los gases precursores del ozono troposférico y, por tanto, el control de las emisiones de metano contribuye a su paliación.
¿En qué situación se encuentra España?
España es responsable aproximadamente del 9% de las emisiones de CH4 en la UE, situándose detrás de Reino Unido, Francia y Alemania con porcentajes en torno al 12%. Si tenemos en cuenta las emisiones mundiales de CH4, España representa el 0,6% de las mismas, situándose en el decimocuarto lugar.
Un análisis detallado de las emisiones generadas por España en su comercio con el resto del mundo muestra que España debe seguir mejorando sus esfuerzos por controlar las emisiones de metano en la UE, dado que sigue siendo uno de los principales países emisores. Sin embargo, al analizar las relaciones comerciales de España con el resto de países no comunitarios se observa que las emisiones de metano generadas por los productos procedentes de países como Rusia, China, Brasil y Estados Unidos son más altas que las generadas por los productos españoles que van a dichos países.
Este dato demuestra que España sigue una política de ajuste en el control de emisiones de metano siguiendo la normativa europea. Sin embargo, los países del resto del mundo no sometidos a ningún acuerdo internacional, están muy alejados de los objetivos propuestos por los países firmantes del protocolo de Kioto.
Gráfico de las emisiones totales de metano (t.) en UE (2009)
Fuente: Elaboración propia a partir de WIOD (2012)
¿Cómo mejorar el control de emisiones?
Hoy día se plantean distintas alternativas para la reducción de emisiones de metano, las cuales conllevan la recuperación y el uso del metano como combustible para generar electricidad, bien para usarse in situ o bien para ser vendido a otras ubicaciones.
Estas acciones son oportunidades clave para reducir las emisiones de operaciones de control de residuos animales, minas de carbón, vertederos y sistemas de gas natural y petróleo. No obstante, las tecnologías específicas y los métodos de mitigación varían según la fuente de emisión debido a sus distintas características y procesos de emisión.
El metano es el 2º responsable del calentamiento global. Por tanto, el control de sus emisiones supone un beneficio para toda la sociedad al incidir directamente en el cambio climático que, como sabemos, supone un riesgo manifiesto no sólo para el medio ambiente, sino para nuestra salud y la de nuestros hijos e hijas.

Publicado en fundrogertorne.org

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