25 de mayo de 2011

Plantas termosolares, una alternativa real a HidroAysén


En el contexto del debate que se ha producido durante las últimas semanas sobre HidroAysén, hay que destacar que uno de los argumentos de los promotores del proyecto, es que los opositores a este no ofrecen soluciones alternativas y además plantean que las ERNC son muy caras. Es imperioso derribar esos mitos y dar a conocer que las tecnologías existen, son viables y económicamente factibles.

Una planta termosolar es una instalación que aprovecha el calor de los rayos solares para producir electricidad de forma limpia y sostenible. Utiliza para ello un recurso inagotable y existente en amplias regiones del planeta, contribuyendo a la seguridad energética al aprovechar recursos autóctonos y sin emitir gases de efecto invernadero.

Estas plantas (existentes en EE.UU y España) son de una tecnología convencional , su capacidad nominal es de 65 MW y con bajos costos de operación ya que su circuito primario eleva la temperatura lo suficiente para generar vapor y mover una ”turbina convencional” que genera 134 GWh. producción media anual (Nevada solar one, Bouder City, Nevada (EE.UU.). dentro del circuito se instalan acumuladores de temperatura con sales inorgánicas que permiten seguir generando de noche con una autonomía de hasta 15 horas.

Otro detalle importante, es que estas plantas se interconectarían al sistema existente sin tener que construir nuevas líneas de transmisión. Alrededor de 40 plantas de este tipo ubicadas en el desierto con un costo total de 10.000 millones de dólares en una superficie total de 5200 hectareas (130 ha cada una) podrían suplir en su totalidad el proyecto de HidroAysén.

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El proceso productivo de una planta termosolar se sintetiza en los siguientes pasos:

  1. Los captadores solares, alineados en hileras de espejos cilindro-parabólicos, giran sobre su eje para seguir la trayectoria del sol y optimizar la captación de energía.
  2. La forma de los espejos concentra la irradiación solar sobre tubos colectores situados en su línea focal.
  3. Por efecto de la radiación solar concentrada, el fluido–aceite sintético- que circula por los tubos se calienta a temperaturas próximas a 400 Cº.
  4. El fluido cede su energía calorífica al agua que circula en el interior de un intercambiador y la transforma en vapor. Luego regresa a los colectores para calentarse de nuevo y reiniciar el proceso.
  5. El vapor a presión es utilizado para impulsar una turbina que, conectada a un generador, produce electricidad.
  6. En la subestación se eleva el voltaje de la electricidad producida para su incorporación a la red eléctrica.
  7. El agua en forma de vapor se enfría en un condensador y vuelve a estado líquido, para reiniciar el proceso.


Por Osvaldo Montecinos

3 comentarios:

eduardo dijo...

más conocido como ciclo Rankine, pero hay un pequeño detalle, ¡en el desierto no hay agua para enfriar en el condensador!

Francisco dijo...

Pero en ese caso, eduardo, se puede construir un sistema de cañerías al mar.

Anónimo dijo...

Y la Energía necesaria para bombear el agua hasta la costa se saca de la misma central ? jaja
Creo que no es eficiente, pero si lo sería una planta fotovoltaica.

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